CONSEJO PARA LA ACREDITACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR A.C.

3 de marzo de 2021.- Al participar en el XVII Seminario de Calidad en la Educación Superior a Distancia: Conversatorio “Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior a Distancia en tiempos de Aislamiento“, el maestro Alejandro Miranda Ayala, presidente de la Red Iberoamericana para el Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior (RIACES), expresó que los procesos educativos se enfrentan a una nueva realidad virtual marcada por la innovación que demanda equidad en el acceso a tecnología, infraestructura renovada y la transformación de los procesos de enseñanza aprendizaje, y como consecuencia de ello el tránsito obligado hacia un modelo híbrido de evaluación/acreditación.

El propósito del conversatorio impulsado por Virtual Educa Lisboa y el Instituto Latinoamericano y del Caribe de Calidad en Educación Superior a Distancia (CALED), en el marco del Congreso Global “Ecosistemas Educativos para la era digital” fue identificar y compartir desde las perspectivas de cada una de las agencias de calidad, las distintas modalidades de evaluación y acreditación de instituciones y programas, el ordenamiento legal y las prácticas académicas desarrolladas por cada una de ellas en tiempos de aislamiento-

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Al hablar de la nueva normalidad y el aseguramiento de la calidad, el maestro Miranda Ayala, también director general del Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES-México), precisó que frente la realidad post-COVID, la calidad educativa deberá será objetivo a alcanzar por las IES, en una circunstancia donde el cambio de lo presencial a lo remoto será un proceso complicado lo cual, previsiblemente, propiciará ofertas educativas virtuales de dudosa calidad.

Planteó tres escenarios ante la nueva normalidad de la educación: el optimista, en el que la aplicación de la vacuna anti COVID se generaliza; el pesimista, en el que no se logra la cobertura esperada en la vacunación, y otra en la que el COVID se convierte en un elemento de nuestra cotidianidad. En cualquiera de estos escenarios es factible aprovechar la enorme capacidad de reacción de la sociedad, las respuestas emergentes y sus beneficios inesperados para lograr el gran cambio en el modelo educativo universitario.

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Refirió que las Instituciones de Educación Superior se encuentran bajo una fuerte presión política y social para reanudar clases presenciales y ampliar el acceso, a un financiamiento escaso y en contracción, costos elevados de las medidas para recuperar la presencialidad educativa, el riesgo de desaparición de IES (particulares y públicas débiles), la contracción de la matrícula y altos índices de abandono escolar, la obligada capacitación de académicos en competencias para ambientes virtuales de enseñanza, la situación laboral de docentes, directivos, administrativos.

De igual manera se genera la desmotivación de estudiantes (principalmente de escasos recursos), hedonismo estudiantil, la globalización e internacionalización competitiva salvaje: modelo de élites, pero virtual, y desaliento de la internacionalización solidaria y desatención al aseguramiento de la calidad, entre otros.

El Presidente de la RIACES consideró sin embargo que en este periodo de emergencia, en las instituciones educativas ha emergido un gran sentido de responsabilidad social, y que han sido capaces de responder a numerosos retos de manera innovadora y flexible. “Se han convertido en el mejor espacio para repensar la nueva sociedad y sus inevitables contrastes y extremos”.

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Y mejor aún, impulsada por una realidad amenazante y cruel, la aspiración de la universalización de la educación superior abre ante sí un nuevo horizonte si se logran transformar y aprovechar los sistemas virtuales y plantear una nueva educación. El hecho fundamental es que la existencia de nuevas tecnologías cambiará la visión de la educación superior y generará opciones educativas de alcances que aún no se dimensionan plenamente.

Planteó que como sociedad nos enfrentamos a la disyuntiva: dejamos que se pierda la década o construimos los mecanismos, las herramientas, los instrumentos, generamos nuevas capacidades mentales para construir una nueva educación superior. Instó a aprovechar los medios y recursos que tenemos, a construir los que no tenemos y responder a los nuevos retos de la educación superior multiplicando nuestras capacidades. Las universidades poseen la sabiduría y las capacidades para contender con este gran desafío de la educación superior

Por su parte Fernando Cantor, del Consejo Nacional de Acreditación (CNA– Colombia), dijo que es elogiable que durante el período de pandemia las instituciones hayan realizado un esfuerzo muy grande para mantener la oferta educativa a través de modalidades virtual a distancia. Sin embargo, subrayó, no sólo es importante colocar los contenidos físicos, contenidos de recursos técnicos en digitales, sino de hacer un acompañamiento a los estudiantes. Y eso significa que la oferta de la calidad de la educación superior es a través de la preparación de los profesores para que sean capaces de orientar a los estudiantes bajo esta nueva realidad.

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Por eso es determinante seguir apoyando los procesos de capacitación de los profesores para que tengan mayores competencias, mayores posibilidades de orientar a los estudiantes. Otro punto relevante es el desarrollo de las habilidades socioemocionales que permiten que el egresado pueda ubicarse mejor, conocerse y comprender mejor su sociedad y su entorno.

Fernando Cantor subrayó que la pertinencia no debe entenderse sólo como la respuesta formativa de las instituciones de educación superior a la economía de una sociedad. Tiene que ser un concepto mucho más amplio; no se puede pretender pensar o no se debe reducir el pensamiento a solamente formar estudiantes en el campo disciplinar específicamente. No es suficiente con que el estudiante adquiera los conocimientos y las prácticas de su disciplina, sino tener un contexto de formación integral que le permita comprender su entorno económico, político y social.

De igual manera sigue siendo muy importante evaluar el desempeño de las instituciones de educación superior para identificar si realmente están cumpliendo con su propósito formativo. Las instituciones de educación superior seguimos formando a nuestros estudiantes en el campo eminentemente disciplinar y pensando en que están haciendo su mejor contribución. Sin embargo, al final del ejercicio no nos estamos dando cuenta si efectivamente lo estamos cumpliendo.

Durante la sesión de apertura que estuvo a cargo del Dr. Santiago Acosta Aide, rector-canciller de la Universidad Técnica Particular de Loja y Director Ejecutivo del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Calidad en Educación Superior a Distancia (CALED), se contó también con la participación de María Josefa Rubio Gómez, directora adjunta del CALED; y Juan Manuel García Samaniego, del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CACES). Mary Elizabeth Morocho Quezada, coordinadora de la Sede Nacional en Ecuador de VIRTUAL EDUCA y Par Evaluador Internacional del CNA–Colombia) fungió como moderadora