CONSEJO PARA LA ACREDITACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR A.C.

Tercer webinar “Los retos y oportunidades de las Agencias de la Red Iberoamericana de Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior

RIACES se ha convertido progresivamente en la fuente de referencia para las agencias que agrupa y que al mismo tiempo promueve la existencia de convenios que garantizan que aquello que es bueno para una agencia de un país lo es también para el resto de agencia, expresó el Dr. Francesc Pedró, al participar en el Tercer webinar “Los retos y oportunidades de las Agencias de la Red Iberoamericana de Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior (RIACES)”.

Como fuente de aprendizaje, agregó, RIACES es un organismo que reafirma su capacidad de convertirse en una referencia y en una entidad colaborativa para sus miembros. “Y ese es el camino que precisamente se está siguiendo”, afirmó Pedró, director del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC).

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En un contexto de virtualización de la educación, los organismos responsables del aseguramiento de calidad en la educación superior en Latinoamérica se enfrentan al reto ineludible de incorporar en sus procesos los resultados de aprendizaje de los estudiantes, lo cual representa una gran tarea pues los mecanismos de evaluación de las competencias de los estudiantes o incluso de los graduados son muy diferentes entre instituciones y entre países,

Se preguntó: ¿Qué es una acreditación de un programa o de una institución en la cual el componente principal, que son los resultados de aprendizaje de los estudiantes, no está incorporado?, para responder; “es como un pastel sin azúcar, ni siquiera con edulcorante. Hemos vivido en la región durante muchos años sin ese componente y ahora estamos priorizando la rápida y adecuada incorporación ese componente”.

Al dar la bienvenida al ponente de la sesión virtual, el presidente de la RIACES, maestro Alejandro Miranda Ayala, se refirió al obligado ejercicio de la reflexión colectiva ante los retos y oportunidades que representan para los organismos regionales responsables del aseguramiento de la calidad, la nueva realidad de la educación superior ante la emergencia sanitaria mundial, y ante la que emerge la viabilidad de los procesos de hibridación de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Ante una numerosa audiencia virtual integrada por representantes de organismos responsables del aseguramiento de la calidad en la educación superior en Iberoamérica pertenecientes a la RIACES, así como académicos y especialistas, Pedró señaló que otro reto son los elementos que nos permitan documentar la pervivencia de las competencias adquiridas por los estudiantes durante el paso por un programa o por una institución. Esto, evaluando dos, cinco o diez años después, dónde están, qué hacen esos graduados y qué valoración se tiene de ellos.

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Durante el evento, moderado por Dra. Marcia Vargas, Vicepresidenta de la RIACES y presidenta de la Agencia Centroamericana de Acreditación de Programas de Arquitectura y de Ingeniería (ACAAI), destacó que en el horizonte de la educación superior en el siglo XXI emerge la necesaria capacidad de innovación de las agencias acreditadores para la incorporación de los elementos alrededor de la virtualización de la educación. La virtualización va a transformar la prestación de la enseñanza y el aprendizaje en las universidades; estamos ante un horizonte de hibridación de programas presenciales y de programas virtuales

“Hasta hace poco la virtualización, ubicada periferia del sistema de educación superior, cuando no satanizada, es ahora lo único que permite garantizar la continuidad pedagógica; de ser el más rojo de los “Diablos”, ha pasado a ser prácticamente el “Arcángel Salvador”. Nos hemos pasado de un extremo al otro”, opinó.

Como ya está sucediendo en el ámbito del trabajo, el siglo XXI asume una nueva perspectiva: la hibridación formará parte ineludible de lo que será la experiencia cotidiana, tanto de la enseñanza como del aprendizaje, sin embargo, al dar paso al proceso de transformación de la hibridación, se preguntó ¿tenemos los profesionales adecuados en las agencias para dirimir técnicamente por dónde deberían ir a la hora de evaluar la calidad de sus programas?

En el sector de la educación superior el aseguramiento de la calidad exige un tratamiento tremendamente profesionalizado, porque los elementos a conjugar requieren un conocimiento específico. Y, en segundo lugar, es imprescindible la intervención de las propias instituciones, algo que en otros sectores de la actividad pública tal vez no sería fácil de reconocer.

La evaluación externa es una especie de “auditoría”, entendida ésta como un procedimiento técnico estrictamente regulado que tiene como objetivo no sólo diagnosticar el estado de la cuestión de una institución o de una actividad, sino sobre todo ofrecer pautas de mejora. El objetivo final de todo proceso de aseguramiento de la calidad, no es tanto conseguir un diagnóstico, sino sobre todo ofrecer pautas de mejora.

Refirió a un estudio realizado por IESALC se acredita empíricamente, en el caso de América Latina, que se cuenta con mecanismos que garantizan que hay unos niveles de independencia de las agencias de aseguramiento de la calidad que difícilmente vamos a encontrar en otras regiones, incluida Europa.