CONSEJO PARA LA ACREDITACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR A.C.

A las y los maestros de educación superior:

Hoy será una celebración distinta para todas y todos ustedes. La pandemia del COVID-19 nos obligó a cerrar los Campus Universitarios y, sobre todo, a expandir nuestras mentes.

La manera de dar una clase no se había modificado sustancialmente desde hace, digamos, 2,500 años, desde aquella Academia de Platón; o desde hace 7 siglos, cuando de concedió a la de Boloña el privilegio de ser el origen de nuestro linaje. Hasta que este reto pandémico y cruel empezó, muchos maestros del pasado podrían haber entrado a alguna de nuestras aulas y dar inicio a su cátedra, casi sin complicaciones. A partir de hoy, mucho de eso ya no será será posible.

Llegó la hora de transformar todo el proceso educativo, empezando por nosotros, los maestros. Habremos de innovar en el uso de la tecnología para que, con optimismo y dedicación, propiciemos ambientes de aprendizaje eficaces y logremos que nuestros alumnos aprendan.

Gracias, mil gracias, también a las instituciones educativas que desde hace mucho permiten que las tecnologías, costosas y proteicas, estén a la disposición de sus comunidades. Y gracias a las comunidades que en estos tiempos crueles están permitiendo que la tecnología deje de tener la frivolidad como horizonte y contribuya al gran salto cuántico que tanto se había pronosticado.

En el COPAES hemos reconocido siempre la labor del maestro. Hoy, nuestra admiración es mayor ante el reto impostrgable de los docentes de transformar y transformarse en el ámbito educativo esencial, el aula, y para no claudicar en la noble misión que toda la sociedad les reconoce, sobre todo en los tiempos del esfuerzo colectivo que tiene el tamaño de una pandemia de alcance mundial.